Vibe Coding: programar por intención con IA sin perder las bases

Desarrollador programando con ayuda de una inteligencia artificial

El término vibe coding se ha popularizado para describir un estilo de desarrollo en el que gran parte del código no se escribe manualmente, sino que se genera conversando con una inteligencia artificial. En lugar de dictar cada línea, el desarrollador describe la intención, la forma, el patrón deseado o incluso el “estilo” del código. La IA construye el primer borrador, y el programador lo revisa, corrige y guía. Programar deja de ser una actividad puramente mecánica y se convierte en un proceso más declarativo y conversacional.

Qué es realmente el Vibe Coding

A diferencia de la programación tradicional, en el Vibe Coding la clave no es escribir código paso a paso, sino describir el resultado deseado con suficiente intención y contexto para que la IA pueda materializarlo. No se define únicamente la función o el algoritmo, sino también el estilo: limpio, minimalista, extensible, basado en patrones concretos o preparado para pruebas. El desarrollador actúa como director técnico del proceso, guiando la dirección más que la ejecución.

La IA se encarga de generar estructuras completas: modelos, controladores, vistas, endpoints, validaciones o layouts. Incluso puede proponer alternativas arquitectónicas o detectar inconsistencias conceptuales. El papel del desarrollador se desplaza hacia la revisión crítica, el ajuste del diseño y la adaptación del resultado a la lógica real del proyecto.

Cómo trabajar con una IA: programar por intención

  • Describes el objetivo: qué debe hacer la función, módulo o interfaz.
  • Defines el estilo: limpio, simple, orientado a rendimiento o a claridad.
  • Aportas contexto: cómo encaja dentro del proyecto o del ERP.
  • Pides revisiones sucesivas hasta que el código encaja con el estándar del sistema.
  • Ajustas manualmente lo que la IA no puede intuir: reglas de negocio, casos extremos, integraciones específicas.

En este sentido, el Vibe Coding se parece más a trabajar con un asistente técnico que con un simple generador de texto. La calidad del resultado depende de la experiencia del desarrollador guiando el proceso y de su criterio a la hora de validar lo que obtiene.

Mi experiencia: cómo ha cambiado mi forma de programar

Después de usar asistentes de IA de forma intensiva durante meses, mi forma de programar ha evolucionado. No solo he ganado productividad; también han mejorado aspectos en los que, como desarrollador orientado al backend, tenía menos soltura: diseño visual, estética, organización de vistas o microinteracciones. La IA ha actuado como una segunda voz técnica que propone estilos más modernos y coherentes, y que eleva el nivel de acabado del proyecto.

En la parte arquitectónica también he notado un impacto claro. La IA me ayuda a visualizar patrones, capas y responsabilidades de forma más clara, y me ha permitido incorporar enfoques que quizá habría tardado más en explorar por mi cuenta. Los resultados son sistemas más ordenados, consistentes y fáciles de expandir.

El efecto más visible
Mis desarrollos han ganado claridad y estética. La IA me ha ayudado a cerrar ese hueco natural entre la lógica y la presentación, especialmente en interfaces y estructuración visual.

El reverso: programar sin bases es como usar una calculadora sin saber matemáticas

El Vibe Coding tiene un riesgo evidente: si no tienes bases sólidas, el código generado puede funcionar, pero no lo entiendes. La sensación es exactamente la del estudiante que solo sabe usar una calculadora. Obtiene resultados, pero no sabe de dónde vienen ni cómo corregirlos cuando algo falla. Durante las primeras semanas es fácil deslumbrarse por la velocidad, hasta que llega el momento de depurar o ampliar el módulo.

He visto código generado con IA que era difícil de mantener porque el desarrollador no comprendía los patrones aplicados, ni las dependencias, ni las implicaciones a largo plazo. Sin fundamentos, el Vibe Coding puede llevar a un desarrollo rápido pero frágil. Con fundamentos, en cambio, se convierte en un multiplicador enorme de calidad y productividad.

Lección importante
La IA potencia tu experiencia, pero no la reemplaza. Sin criterio técnico, el Vibe Coding crea sistemas que parecen sólidos pero que son frágiles cuando llega el momento de evolucionarlos.

Conclusión: la IA multiplica, pero no sustituye

El Vibe Coding no es solo una tendencia; es un cambio profundo en la forma de trabajar. La IA permite desarrollar con más fluidez, creatividad y calidad, siempre que exista una base técnica que dé sentido a las decisiones. Mi experiencia es positiva: programo mejor, más rápido y con mejores resultados estéticos. Pero también soy consciente de que la IA no construye criterio; eso sigue siendo responsabilidad del desarrollador.

Las bases siguen importando. La IA será una herramienta clave en los próximos años, pero los desarrolladores que mejores resultados consigan serán aquellos que sepan combinar conocimiento técnico, pensamiento crítico y una colaboración inteligente con los asistentes de IA.